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Planeamiento y Respuesta para Derrames de Petróleo y Químicos

10 Jun

Debido a la preocupación existente con respecto a un posible daño ambiental en el caso de un sustancial derrame de petróleo, gas, productos químicos u otros contaminantes, se deberá llevar a cabo una evaluación detallada de la probabilidad y los efectos potenciales de ciertos escenarios de derrames. Se deberá considerar los escenarios del peor caso, tanto desde el punto de vista de volumen máximo de derrame como de efectos sobre el ambiente. La metodología para dicha evaluación deberá incluir, donde sea práctico, un análisis cuantitativo del riesgo ecológico.
Se deberá considerar derrames hipotéticos en referencia a:

• La probabilidad de ocurrencia, el tipo, la tasa de flujo y duración del derrame.
• Las características, el comportamiento y destino final del hidrocarburo derramado.
• Los potenciales efectos sobre las aves, los mamíferos marinos, peces y otras especies marinas animales y vegetales, los litorales y las instalaciones situadas sobre el litoral.
• Los efectos potenciales sobre la industria pesquera debido a la pérdida de acceso y a la corrupción, o percepción de corrupción, de los peces.

Debe describirse los modelos utilizados para predecir la trayectoria y dispersión del petróleo. Los modelos deben incorporar información oceanográfica y meteorológica, así como los efectos de las alteraciones causadas por los agentes atmosféricos sobre el petróleo crudo. También debe enfocarse las limitaciones en el/los modelo(s) y la(s) base(s) de datos utilizada(s) para definir y probar el modelo. Asimismo, deberá evaluarse el potencial para el transporte y la disposición vía subsuelo de los hidrocarburos derramados, y su alcance.
Se requiere que los operadores proporcionen un Plan de Contingencias y de Emergencias para Derrames de Petróleo como una condición para su debida aprobación.

Evaluación del Riesgo


El operador deberá realizar una evaluación del riesgo de sus operaciones propuestas, a fin de identificar:
• todas las posibles fuentes de derrames;
• el tamaño potencial de las descargas;
• los métodos de respuesta a los derrames;
• el momento para iniciar una respuesta activa a los derrames; y,
• las prioridades de protección y limpieza.

Esta información se podrá preparar e incluir en el Plan de Contingencias. El operador deberá revisar y, de ser necesario, modificar su evaluación de riesgo con periodicidad anual.
No debe haber restricciones sobre la consideración del tipo y tamaño de los derrames. Los tipos sugeridos de derrames son:

• un accidente de un buque-tanque en alta mar;
• las operaciones de descarga del buque-tanque;
• los oleoductos;
• las estaciones de bombeo de los oleoductos;
• los tanques de almacenamiento;
• los derrames que ocurren durante las operaciones de carga de combustible;
• los derrames que ocurren durante los procesos de separación de petróleo/agua;
• la tubería de las instalaciones; y
• las filtraciones de pozos y los reventones.

La evaluación del riesgo se podrá traducir a escenarios de derrames que formarán la base para asegurar que los métodos de prevención, planes de contingencia y niveles designados de respuesta sean los adecuados. Dichos niveles variarán entre operadores; sin embargo, los siguientes son niveles sugeridos:

• Nivel 1: Derrames locales menores, de 0 a 100 barriles (menos de 16 m3)
• Nivel 2: Derrames intermedios, de 100 a 5,000 barriles (16 m3 a 795 m3)
• Nivel 3: Derrames importantes nacionales, más de 5,000 barriles (mayores de 795 m3)

No se debe subestimar el daño ambiental que puede ocurrir por derrames pequeños, particularmente de derrames en tierra provenientes de oleoductos y tanques de almacenamiento.

Los efectos que, se anticipa, han de prevalecer luego de incorporar toda medida práctica de mitigación, deben ser evaluados en términos de su naturaleza, alcance y duración sobre el ambiente. Este enfoque debe incluir una predicción de los efectos esperados de una operación de limpieza, en el caso de ocurrir un derrame de petróleo.

MARPOL 73 / 78: La respuesta de la OMI a los retos ambientales actuales (I)

9 Jun

Desde hace ya varios años que el Convenio MARPOL, con sus seis anexos, es la piedra angular del marco normativo mundial para la prevención de la contaminación por los buques. Se trata del convenio internacional más importante sobre la prevención de la contaminación del medio marino y la atmósfera por los buques, ya sea por causas operacionales o accidentales.

El Convenio MARPOL es la combinación de dos tratados adoptados en 1973 y 1978, respectivamente, y actualizados mediante enmiendas a lo largo de los años.

El Convenio internacional para prevenir la contaminación por los buques, que fue adoptado en noviembre de 1973 en la OMI, abarca la contaminación por hidrocarburos, productos químicos, sustancias perjudiciales transportadas en bultos, aguas sucias y basuras. El Protocolo de 1978 relativo al Convenio de 1973 fue adoptado en febrero de 1978 en la Conferencia internacional sobre seguridad de los buques tanque y prevención de la contaminación, que se celebró en respuesta al gran número de accidentes de buques tanque ocurridos entre 1976 y 1977.

Como el Convenio de 1973 todavía no había entrado en vigor, el Protocolo de 1978 integró el Convenio original. Este nuevo instrumento, que recibió el nombre de Convenio Internacional para prevenir la contaminación por los buques, 1973, modificado por el Protocolo de 1978, es conocido universalmente como MARPOL 73/78, y sus primeros anexos (I y II) entraron en vigor el 2 de octubre de 1983. El Convenio MARPOL contiene actualmente seis anexos técnicos. Los Estados Parte tienen que aceptar los Anexos I y II, pero los otros anexos son voluntarios.

  • Anexo I: Reglas para prevenir la contaminación por Hidrocarburos.
  • Anexo II: Reglas para prevenir la contaminación por Sustancias Nocivas Líquidas Transportadas a Granel.
  • Anexo III: Reglas para prevenir la contaminación por Sustancias Perjudiciales Transportadas por Mar en Bultos.
  • Anexo IV: Reglas para prevenir la contaminación por las Aguas Sucias de los Buques.
  • Anexo V: Reglas para prevenir la contaminación por las Basuras de los Buques.
  • Anexo VI: Reglas para prevenir la contaminación Atmosférica ocasionada por los Buques.

Sistema de evacuación, rescate y escape de plataformas petroleras.

13 May

Debe cumplir con la normatividad Internacional vigente, de SOLAS capitulo III “Dispositivos y medios de salvamento” o el Código MODU vigente capitulo 10 “Dispositivos y equipo de salvamento”.

Las instalaciones costa fuera deben estar diseñadas, equipadas y organizadas a fin de proveer los medios para una evacuación segura de todo el personal, bajo todas las posibles circunstancias de emergencia, debiendo permanecer disponibles estas medidas, para su uso inmediato.

Debido a la ubicación geográfica de las instalaciones petroleras costa fuera estas deben estar diseñadas y equipadas con dispositivos de seguridad y salvamento que prevengan y salvaguarden al personal que las tripulan, así como contar con sus planes de emergencia, planos de ubicación de los equipos de salvamento e implementar el continuo adiestramiento para el caso de que ocurra alguna contingencia.

Debe existir un conjunto detallado de instrucciones y figurar en varios lugares visibles de la instalación para la evacuación de plataformas o para el remolque de plataformas Semisumergibles a un lugar de resguardo seguro y una perfecta coordinación con control marino para cuando se prevean tormentas fuertes; todo el personal que en ella labore debe estar familiarizado con tales instrucciones.

Al planear cualquier operación en las plataformas Autoelevables, Semisumergibles, Empaquetados, Convencionales, deben considerarse las condiciones meteorológicas previsibles y aprobadas por el grupo multidisciplinario de trabajo del Plan de Respuesta a Emergencias por Huracanes y de acuerdo a lo estipulado en dicho plan vigente; no debe iniciarse ninguna operación en caso de que no sean favorables a la seguridad o puedan tornarse desfavorables con facilidad.

Los elementos que integran el sistema de evacuación, rescate y escape, se deben verificar para el cumplimento de los requerimientos de los operadores:

a) Botes de salvamento y accesorios.

b) Balsas salvavidas.

c) Chalecos salvavidas y contenedores de resguardo.

d) Alarmas visibles y audibles.

e) Canastillas para transporte de personal.

f) Sistema de escape del chango de acuerdo al tipo de plataforma, opcional a solicitud del usuario en las bases de técnicas de la licitación.

g) Salvavidas circulares.

h) Equipos de respiración de cascada y autónoma de presión positiva a solicitud del usuario en las bases de licitación.

i) Resucitador de oxígeno.

j) Rutas de escape (heliplataforma, muelle y habitacional).

El armador o proveedor de la plataforma debe proporcionar los requerimientos del equipo de salvamento:

a) Dos botes de salvamento cerrados, autopropulsados para mínimo 50 personas cada uno con sistema de comunicación operando, provisto de equipo de supervivencia y también cumplir de acuerdo al SOLAS vigente capitulo III y sus correspondientes enmiendas.

b) Cuatro balsas inflables con capacidad para 25 personas cada una con pescante de acuerdo al reglamento internacional SOLAS vigente capitulo III.

c) Chalecos salvavidas que incluyan silbato de alta frecuencia reflejante grado SOLAS y luz de rescate hidrolitica con batería de litio, que al contacto con el agua emita un haz de luz de destello brillante y visible a 01 milla de distancia como mínimo, con duración de 8 horas de uso continuo, suficientes para el 150 % de la población que pueda residir de acuerdo al tipo de plataforma, distribuidos en los camarotes y en contenedores de resguardo instalados en los accesos de los botes de salvamento.

d) Sistema de alarmas visibles y audibles ubicadas en todos los ambientes de la plataforma.

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